Por algunos hallazgos de época epipaleolítica y neolítica encontrados en la zona de la desembocadura del Guadalquivir, sabemos que las tierras sanluqueñas ya estuvieron pobladas desde los primeros tiempos prehistóricos.
2.500 a.C.
Restos de ídolos cilíndricos oculados hallados en el Cortijo de la Fuente.
1.100 al 750 a. C.
Espada tartesia de lengua de carpa encontrada en la Costa de Doñana.
En la zona de La Algaida (que por entonces era una isla) se construyeron pequeños templos para ofrendar a los dioses, por parte de cada uno de los pueblos llegados de oriente: fenicios, púnicos, griegos, etruscos, cartagineses, romanos...
Siglo VIII
Los árabes llegan a Sanlúcar, instalándose en la zona alta de la población, donde edificaron el desaparecido Castillo de las Siete Torres.
Siglo XIII
Tomada la villa por el rey Fernando III (1260), volvería a manos musulmanas hasta su reconquista definitiva por Alfonso X El Sabio (1264).
Siglo XIV
Primera denominación de Sanlúcar de Barrameda como tal, derivando del árabe “Barr al-ma : `ida”, que significa “la barra movediza” aludiendo claramente a la barra rocosa existente entre Sanlúcar y Chipiona, puerta al río de difícil franqueo.
Siglo XV
La geoestratégica situación de Sanlúcar, la convierte en indudable protagonista en las rutas comerciales y expansiones coloniales del imperio español.
Siglo XVI
Sanlúcar adquiere el título de ciudad (1579), erigiéndose como tercer puerto de importancia de la época, tras Sevilla y Cádiz.
Siglo XVII
Sanlúcar se incorpora a la jurisdicción gubernativa real (1645), perdiendo buena parte de los privilegios que tenía hasta la fecha.
Siglo XVIII
Una epidemia de peste (1709) acaba con la tercera parte de la población. Se traslada la Casa de Contratación a Cádiz (1717), dejando de tener Sanlúcar el monopolio comercial americano. Ante la decadencia comercial, la ciudad se repliega en la agricultura, naciendo la industria de la viña.
Siglo XIX
Se recibe un nuevo impuso por parte de Godoy, debido a la predilección que sentía por la ciudad.
A mediados de siglo llegarían los Duques de Montpensier, que instalaron en Sanlúcar su residencia veraniega, organizándose numerosas actividades culturales y de ocio para la burguesía veraneante.